Qué lindo tenerte aquí, gracias por ser parte de esta primera vez. Esto nace desde el AMOR y la MAGIA, dos fuerzas que para mí lo son todo. Durante años habite la magia solo en mi cabeza hasta que un día se cansó de pertenecer solo ahí. 

Quizás ya me conozcas, quizás no. Soy María, ser que le dio vida a Ondina. Bueno, en realidad Ondina siempre existió y fue ella quien me dio la vida a mí.

 

Quiero que sepas que amo escribir, pero amo aún más tener este espacio en el que estés tu aquí leyéndome.

Te prometo que hay mucho PODER sosteniendo cada palabra, porque esto no se trata de mi, sino de como al ser yo instrumento todo esto resuena en ti. 

 

Ondina ha sido un viaje mágico para mí.

Un día apareció. Llegó por medio de la psicodelia (la manifestación pura del alma) y mi amada naturaleza

 

Déjame contarte una historia:

A inicios del 2025 empaque maletas y emprendí una aventura. No sabía muy bien que era, pero algo muy dentro de mí lo sentía y recibió un llamado. Llamado que atendí.

Estuve siete meses en el caribe chocoano, donde al llegar no sabía muy bien porque llegué ahí, pero al irme supe porque debí pasar por allí. 

Que decirte...Si, en definitiva palpe de cerca la magia, la vi, ella me vio y nos volvimos una. Desde entonces caminamos juntas, ella habita en mí y yo habito en ella, pero ya no desde el silencio, ni la imaginación. Ahora es visible, palpable, desbordada y tiene mucho poder.

Tiene mucho por contar, pues siente demasiado y trae consigo infinidad de experiencias. Ha vivido toda su vida en el campo de la nostalgia viajando entre sueños y recuerdos. Inventando mundos más alegres, menos serios y complejos. 

Y aquí está, un primer pulso [el velo de las formas], pulso que se encontró libre, salvaje y sin afán por decidir qué ser.

 

Y tu...¿alguna vez te has preguntado cómo era tu energía antes de ser forma? 

 

Ese momento donde lo que eras no necesitaba explicación, función ni estructura..

Ese espacio donde todo era posible porque nada habia sido decidido...

Ondina no viene a decorar, viene activar memoria.

Antes de ser personaje, rol, identidad o etiqueta…

Fuiste impulso.

Fuiste latido.

Fuiste posibilidad infinita.

Y tal vez —solo tal vez—

ha llegado el momento de recordar quién eras antes de convertirte en lo que el mundo te pidió ser.
La pregunta es simple, pero la respuesta lo cambia todo:

 

¿Qué queda de ti cuando sueltas la forma?

 

Ahí, en ese espacio sin prisa ni definición, comienza Ondina.

Y quizás también… el regreso a tu origen.

 

Te veo del lado de la magia.
[María]